lunes, 13 de diciembre de 2010

Sublime adicción

...también se van esos momentos  donde me sentía mujer, donde eras completamente mío, donde desprender un botón de tu camisa me incitaba a seguir . Sentirme tuya, mi piel junto a tu piel, tu sudor sobre mi pecho, tu aliento en mi oído, tu cabello en mis manos y mi voz susurrante era un acto de amor. Ya es extraoficial: extraño arreglarme para verte , peinarme y maquillarme con el objetivo de terminar peor que como comenzé ....

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